Cuando hablamos de producciones de carne de ave o de pollo, debemos tener en cuenta que la primera engloba a la segunda, pero que pueden tener valores muy diferentes, según el área geográfica que analicemos.


Así en España, en el año 2004, según las estadísticas se produjeron 1.290.000
toneladas de carne de ave, y fueron carne de pollo 1.268.000, en su mayoría de pollo broiler. Pero en Francia en ese mismo año se produjeron más de dos millones de toneladas de carne de aves, y solamente 1.135.000 toneladas correspondían a carne de pollo, pues otras 625.000 fueron de pavo y 240.000 de carne de pato.
Estas cifras nos conducen a afirmar que en España, más del 90% de la carne de
ave es de pollo (casi exclusivamente broiler) y que en Francia apenas supera el 56%.
Cifras intermedias se aprecian en Italia, donde el 61% de la carne de aves pertenece a carne de pollo, en los Países Bajos y el Reino Unido el 81% y a nivel mundial el 85%, lo que nos lleva a una primera conclusión: que España es un país con muy baja diversificación en la producción de este tipo de carnes.