La Asociación británica de productores de huevos camperos (BFREPA) ha pedido a la distribución del Reino Unido que deje de exigir que los productores de huevos solo usen piensos libres de organismos modificados genéticamente (OMG). 

 

 

Para poder cumplir este requisito, los productores de huevos se ven obligados a pagar un precio extra por los piensos, que cada vez en más alto. La tonelada de soja no transgénica puede costar 116 euros más que la de soja MG. Con anterioridad, la diferencia entre una soja MG y una no MG era de 46 €/tn.

Además, dado que en América, que es el principal abastecedor de soja, cada vez se siembra más soja MG, resulta cada vez más difícil abastecer de soja no transgénica. La Asociación denuncia que muy pronto no habrá suficiente soja no MG para abastecer los supermercados británicos, dado que muy pronto solo un 10% de la superficie sembrada con soja, lo será con semilla no modificada genéticamente. 

Además, ante los argumentos de algunas cadenas de distribución, que alegan que es una petición del consumidor, la BFREPA considera que es difícil de creer cuando este requerimiento de piensos no transgénicos no se exige a otras producciones ganaderas.

Recientemente, la principal organización profesional agraria del Reino Unido (NFU), así como la interprofesión del huevo (BEIC) y de las aves (BPC) se han dirigido a la Asociación británica de la Distribución (BRC) para avisarles de los problemas potenciales a los que se enfrenta la industria avícola si se les exige alimentación no MG.