A partir del próximo 1 de enero empezarán las inspecciones comunitarias para comprobar si se cumple o no la directiva de bienestar de las gallinas ponedoras, por la se prohíbe la utilización de jaulas convencionales para las ponedoras. El Comisario europeo de Salud Pública, John Dalli, lo ha anunciado esta semana, además de incidir en que los infractores serán castigados.

Además, ha informado que se han enviado cartas a 13 países en los que se ha observado, según la Comisión, que se han hecho pocos progresos en la adaptación de las explotaciones a la nueva directiva. España es uno de estos 13 países, junto con Hungría, Italia, Letonia, Grecia, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Polonia, Portugal, Rumania, Eslovaquia y Holanda.