Científicos escoceses del Instituto Roslin de la Universidad de Edimburgo están trabajando en un proyecto para seleccionar pollos que sean más resistentes a Campylobacter. Esta es una bacteria patógena, responsable de intoxicaciones alimentarias, que se puede transmitir al hombre a través de carne de ave que no haya sido correctamente cocinada y manipulada.

 

Hay pollos que son capaces de tolerar cantidades relativamente grandes de Campylobacter en los intestinos sin sufrir daños, lo que permite que las bacterias prosperen. También hay otros pollos que son capaces de resistir la colonización natural de las bacterias, por lo que se reducen las posibilidades de que éstas entren en la cadena alimentaria.

Los investigadores conocen por estudios previos, que en aves no comerciales, algunos pollos son capaces de reducir los niveles de bacteria en los intestinos en 10.000 veces en relación con otras razas. Ya han identificado cuatro regiones del genoma que contribuyen a esta resistencia. Ahora van a iniciar un nuevo programa de investigación, que durará 3 años, determinando los genes y las mutaciones genéticas responsables de la mayor resistencia a la colonización de Campylobacter en los intestinos de pollo, lo que permitiría que en un futuro se pudieran seleccionar aves más resistentes a esta bacteria.

Fuente AGRODIGITAL