La Unión Europea comenzará a aplicar las nuevas normas sobre el etiquetado de la carne de ave, entre otras, que obligarán a indicar el país donde el animal ha sido criado y sacrificado.  

Esta nueva disposición, que afectará a la carne fresca, refrigerada o congelada, completarán la normativa vigente, que sólo obliga a especificar el lugar de nacimiento, cría y sacrificio en el caso de la carne de vacuno. En el caso de la carne de porcino, ovino, caprino y aves de corral, se ha prescindido de indicar el país de nacimiento porque ello "exigiría el establecimiento de nuevos sistemas de trazabilidad en las explotaciones, con los correspondientes costes", sin embargo, añade, "la indicación del lugar de sacrificio en la etiqueta puede realizarse a un coste asequible y proporciona información valiosa para el consumidor". En los casos en que los animales hayan nacido, hayan sido criados y sacrificados en el mismo país, la etiqueta simplemente debe indicar el país de origen. Para la de terceros países, pondrá "fuera de la Unión"  
Para la carne importada de terceros países y comercializada en la UE, se prevé que cuando no se disponga de información sobre el país de cría del animal, será obligatorio indicar que esta ha tenido lugar "fuera de la Unión". Las nuevas disposiciones no se aplicarán a la carne que haya sido comercializada legalmente en los Veintiocho antes del 1 de abril, y hasta que se agoten esas existencias. 
Esta nueva normativa, acordada por los Estados miembros en diciembre de 2013, pretende responder al interés de los consumidores y a la vez evitar una carga y unos costes excesivos para la cadena alimentaria, indicó la CE.